(SI QUERÉIS VER BIEN LAS FOTOS, PINCHAD SOBRE ELLAS)La Ruta de las Juderías es un sendero que une la localidad jerteña de Cabezuela del Valle con la de Gargantilla en el Ambroz atravesando la sierra de Gredos por el Puerto de Honduras. Un cordel que aúna tres culturas: la judía, visible en Cabezuela y en Hervás, en sus recuperados barrios judíos, y puesto que los judíos fueron un pueblo dedicado al comercio, potenciaron esta ruta arriera; la cultura árabe, patente en la agricultura de bancales, terrazas visibles en las laderas del Jerte y la cristiana, que hizo suyo lo mejor de cada una de ellas.
La Ruta de las Juderías coincide al comienzo con el sendero local llamado CC 22 y en su totalidad con parte del GR 10, uno de los grandes recorridos nacionales y europeos que conectan el Mediterráneo con el Atlántico, la localidad valenciana de Puzol con Lisboa y que atraviesa dos países.
Nuestro tramo comienza en Cabezuela del Valle, en el camino de los Callejones, por una zona de huertas en bancales plagadas de cerezos.
Un camino que nos irá enseñando el Valle del Jerte a medida que vayamos ascendiendo.
Un valle del Jerte que cuida sus bancales de cerezos que serán una fiesta en primavera
El desnivel es de algo más de 900 metros, pues comenzaremos a unos 550 m de altitud a los pies del Jerte, para ascender a los 1.430 en lo alto de los Montes de Traslasierra.
Así nos adentramos por parajes como el de Las Tejás
O Las Majadillas
Quenos llevan hasta una pista forestal que recorreremos unos metros
La abandonamos para empezar a subir junto a la garganta de Honduras, por un camino con fuerte pendiente.
Un sendero que nos adentra en el bosque
Y que nos muestra arriba la cascada de Honduras, el Chorro
Un sendero que se hace duro por momentos y que de repente da un respiro para que podamos coger fuerzas, estamos en el alto de San Salvador
Se suaviza la pendiente bajando hacia otra garganta...
...el agua nos avisa
Mientras vamos encaminando nuestros pasos entre robles
Hasta que llegamos hasta el puente de Gargantahonda en la Garganta de Tejada
Comenzamos a ganar altura a la sombra de grandes robles y alisos.
Y nos acercamos de nuevo a las aguas de la garganta en una zona rica y húmeda
Descubres su riqueza, cuando casi la pisas, como este ejemplar de amanita muscaria
Buscamos el lugar más idóneo para atravesar las aguas de Gargantahonda
Ascendemos antes de alcanzar lo que llaman el Chorro
El Jerte ahora desde Gargantahonda
El Chorro cayendo al vació nos sirve para coger fuerzas de nuevo, aún quedan kilómetros de ascenso
Un pequeño descanso que nos permite contemplar la belleza de las laderas jerteñas
Y encaramos el último ascenso, las fuerzas más mermadas y la parada hacen que esta última parte sea interminable
Al llegar a lo alto de la pequeña loma y después de cruzar el valle de Gargantahonda, divisaremos las ruinas de la casa de la fuente del espino. Pasaremos por delante de la casa del espino.
Así por este paisaje de montaña terminamos las ascensión
Hemos llegado al Puerto de Honduras. Hasta aquí hemos recorrido unos 9 kms, al abrigo del refugio encontramos un lugar para el descanso y para contemplar los valles del Jerte y del Ambroz
El Puerto de Honduras es uno de esos lugares al que nos acabamos familiarizando a fuerza de oírlo repetido en los informativos de la televisión, es junto, con el Puerto de Piornal, un punto cerrado al tránsito de vehículos en cuanto la nieve hace acto de presencia en las cumbres de Gredos. Y ahí está el Puerto de Honduras, nexo de unión de dos valles, el Jerte y el Ambroz, a 1.430 metros de altura, coronado por un pequeño refugio, ahora restaurado, un lugar para mirar, no para quedarse, porque en esta cresta, cuando no sopla viento del oeste, lo hace del norte.
En días despejados, mirando hacia el Ambroz, podemos divisar la sierra de las Batuecas en Salamanca, donde sobresale la peña de Francia (1.723 m), antes se dibujan las Hurdes, Gata, el embalse de Gabriel y Galán, y muchos de los pueblos del Ambroz, Gargantilla, nuestro destino, se contempla en primer plano y tras ella, Aldeanueva del Camino y Abadía.
Recuperadas las fuerzas comenzaremos la bajada en zig zag por calzadas de piedra hasta el viejo camino de los carboneros, en referencia a que fue utilizado para traer carbón vegetal a las tierras del Ambroz desde las del Jerte.
Se descubren Gargantilla y Aldanueva del Camino y el inmenso Ambroz
Seguimos bajando por la garganta de Honduras o de la Buitrera, por un camino muy cortado, el de los carboneros
Atravesamos la Garganta, no muy brava, casi no ha llovido
Pero no por eso menos bella, embaucadora
Guillermo, alegría del grupo, demuestra sus dotes, salió seco.
Vamos bajando por un camino difícil que se va poblando de árboles
Llegamos al paraje de Las Quebradas, la tierra ya se llena de cerezos, muy comunes en esta zona
Sorprenden muchas cosas en este corto viaje, ante todo la dureza de un trayecto que debió utilizarse con mucha frecuencia para evitar el aislamiento de pueblos y comarcas; la osadía de quienes debían recorrerlo cargados de carbón, alimentos, prendas o enseres necesarios. Recuerda que la vida rural que ahora se nos antoja tan bucólica a nosotros, urbanitas que nos regodeamos en conocer sus senderos, era supervivencia, ingenio, tesón, astucia y obligación sin remedio.

Hola Vicente: Como siempre has realizado una bonita presentación y has comentado de manera amena y muy dinámica, al tiempo que didactica la ruta. Que no decaiga. Saludos.
ResponderSuprimirGracias, un placer que creo compartimos
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